CURSO 25-26
Este curso, el proyecto “Diseño, Acción y Nueva Actitud (D.A.N.A.)” se orienta también a dar una respuesta educativa y solidaria al gran apagón que afectó a distintas zonas de España, evidenciando la fragilidad de nuestras infraestructuras energéticas y el impacto de la falta de suministro en la vida cotidiana. El colegio Torrevelo‑Peñalabra convierte esa situación de vulnerabilidad en una oportunidad de aprendizaje y servicio, invitando a la comunidad educativa a analizar las causas y consecuencias del apagón, identificar a las personas y servicios más afectados y diseñar propuestas para prevenir, gestionar y mitigar estos escenarios críticos. Mediante juegos de rol cooperativos, simulaciones y el diseño de soluciones creativas, el centro se configura como un laboratorio de innovación donde la ingeniería, la energía y los valores se ponen al servicio del bien común, promoviendo una cultura de resiliencia, ahorro responsable y apoyo mutuo ante futuras emergencias.
CURSO 25-26
Este curso, el proyecto “Diseño, Acción y Nueva Actitud (D.A.N.A.)” se centra en dar respuesta educativa y solidaria a los graves incendios que han afectado recientemente a España, poniendo el foco en la protección de las personas y del entorno natural. Desde una metodología ecosocial, el colegio Torrevelo‑Peñalabra se propone transformar el dolor por la pérdida de bosques, viviendas y medios de vida en compromiso activo: comprender las causas y consecuencias de los incendios, analizar quiénes son los más vulnerables y diseñar, desde la escuela, estrategias de prevención y actuación responsable. A través de juegos de rol cooperativos, prototipos y simulaciones, el centro se configura como un laboratorio de innovación donde la ingeniería, la ciencia y los valores se ponen al servicio de la lucha contra el fuego y del cuidado de los territorios y comunidades más expuestas.
CURSO 24-25
El proyecto “Diseño, Acción y Nueva Actitud (D.A.N.A.)” surge en el Colegio Torrevelo‑Peñalabra como respuesta educativa y solidaria al impacto real de las DANAs, especialmente a los graves efectos sufridos en la Comunidad Valenciana. Desde la magnanimidad como virtud vertebradora, se propone que la comunidad educativa no permanezca solo como espectadora de la catástrofe, sino que asuma un papel activo de servicio: comprender qué ocurre, quién sufre más y qué soluciones se pueden ofrecer desde la escuela. Bajo esta mirada, el centro se convierte en un laboratorio de innovación ecosocial donde, a través del trabajo interdisciplinar y el uso de herramientas STEAM, se diseñan ideas, prototipos y campañas que buscan reducir la vulnerabilidad ante las inundaciones y poner la ingeniería, el agua y el medioambiente al servicio del bien común.